Noticias y novedades sobre el mundo de las monedas, billetes, medallas, museos, exposiciones. Todo sobre la actualidad de la Numismática y Notafilia.
En Castellón la muestra ‘Del real al euro, pasando por la peseta’
Del Banco Nacional de San Carlos al Banco de España. Del real de vellón al euro, pasando por la peseta. La exposición de colección de billetes BBVA abrió ayer sus puertas en la oficina de esta entidad bancaria de la céntrica calle Trinidad de Castellón. Procedente de Benidorm, la muestra itinerante llega a la capital de la Plana como testimonio y evolución no solamente de la historia de la moneda y cambio en España, sino también de “su evolución social y económica”.
De esta forma lo explicó ayer Víctor Arroyo, director del Archivo Histórico del BBVA, que califica la exposición como “un recorrido cronológico desde finales el siglo XVIII a la actualidad a través de paneles en los que se refleja la génesis y posterior desarrollo de los billetes en España”.
Así, la primera vitrina de la exposición “nos ofrece el billetaje emitido por el Banco Nacional de San Carlos o el Banco Isabel II, precursores del que sería posteriormente Banco de España, así como otros bancos provinciales como el de A Coruña o el de Zaragoza, que emitían su propia moneda”. Billetes también de la época colonial, “emitidos en Cuba y muy parecidos al dolar”.
Con la llegada del siglo XX, “los billetes se hacen más reconocibles, más manejables y utilitarios, para adecuarlos a las necesidades del momento, y en los que aparecen efigies de personajes de la historia de España y, fundamentalmente, se consolidan como medio de pago”, detalla al respecto el director del Archivo Histórico del BBVA.
FRANQUISMO // La muestra recoge también los billetes de la II República, los emitidos por la Generalitat de Catalunya, los sellos como forma de pago en la economía de guerra en Madrid y los de los primeros tiempos del franquismo, con modelos de billetes muy concretos”, apunta Arroyo.
Y, hasta nuestros días. La muestra permanecerá en nuestra ciudad hasta el próximo 26 de noviembre, en horario de 8.30 a 14.15 horas y por la tarde para visitas escolares concertadas.
Fuente:elperiodicomediterraneo.com
Muestra “Eva Perón: un instante hacia la eternidad”
La presidenta de la Casa de Moneda, Katya Daura inauguró la Muestra “Eva Perón: un instante hacia la eternidad” y presentó en la Provincia el nuevo billete de 100 pesos.
En un acto encabezado por la presidenta del bloque Frente para la Victoria, senadora Cristina Fioramonti, la presidenta de la Casa de Moneda, Katya Daura, y el presidente de la Federación Argentina de Municipios e intendente de Florencio Varela, Julio Pereyra, se presentó en ámbito de la provincia de Buenos Aires el nuevo billete de 100 pesos que lleva la figura de Eva Perón.
Fue en el Senado de la Provincia, durante la inauguración de la Muestra “Eva Perón: un instante hacia la eternidad”, que explora la vigencia de las representaciones gráficas generadas y difundidas por la imprenta del Estado.
Durante el acto, la senadora Fioramonti definió la presencia de Evita en el billete como parte de “un cambio cultural que será una herencia para nuestros nietos”. La legisladora destacó que el Senado “se abre permanentemente a la participación y al debate” y que con esa misma impronta “abrimos las puertas a esta muestra que tiene un gran valor simbólico”.
La titular de Casa de Moneda, Katya Daura, aseguró que este año la entidad volvió a estar a la vanguardia en impresiones de seguridad. En ese marco sostuvo que “los ataques que recibimos en este proceso de reconversión vienen de los mismos sectores que se sienten orgullosos de tener una imagen de la Campaña del Desierto en el reverso del billete de 100 pesos que tiene la cara de Julio Argentino Roca”.
Durante el acto se proyectó un video que relata que en 1952 el Banco Central pidió a Casa de Moneda un billete de 5 pesos conmemorativo de la figura de Evita. Su creador, el diseñador italiano Renato Garrazzi falleció antes de concluir su labor y en 1955 y ante la inminencia de su destrucción por parte de los golpistas, un empleado escondió los bocetos. “Fueron los trabajadores, los descamisados de Eva, los que tuvieron la valentía de esconder los bocetos para ponerlos a salvo”, recordó Daura.
La actividad contó con la presencia de los intendentes de Ensenada, Mario Secco, de Lobos, Gustavo Sobrero, de Punta Indio, Hernán Y Zurieta y de San Vicente, Daniel Di Sabatino, quienes manifestaron su intención de llevar la muestra a sus municipios.
La muestra permanecerá abierta al público en el Edificio Anexo del Senado de la Provincia, en 7 y 49, de la ciudad de La Plata hasta el viernes 26, entre las 8 y las 20 horas. La entrada es libre y gratuita. La actividad es organizada por la Dirección de Cultura del Senado de la Provincia, Casa de la Moneda y el Frente Nacional Peronista La Plata.
Fuente:parlamentario.com
Menos ceros a las monedas
La iniciativa del Gobierno de Juan Manuel Santos de quitarle tres ceros al peso colombiano, no ha sido la única en América Latina. Otros países de la región han implementado esta medida con el objetivo de facilitar las transacciones comerciales, y de generar un cambio de tendencia en la inflación.
Casos como los de México, Perú, Venezuela, Argentina y Brasil, los cuales han implementado un cambio de denominación en sus monedas en los últimos 20 años, se convierten en un punto de análisis para LR en cuanto a las posibles consecuencias que podrían producirse en el entorno de la economía local.
En 1991, por ejemplo, cuando Perú pasó de la moneda Inti al Sol, presentaba un caso histórico de inflación de 409,5%. Es decir que 1 Sol era equivalente a 1.000 Intis y el billete de máxima denominación era de 5.000.000 de Intis.
Para Roberto Rosado, periodista económico del diario Gestión, de Perú, el anuncio de Hurtado Miller, ministro de Economía en el gobierno de Alberto Fujimori acerca del cambio del Inti al Sol, tuvo el objetivo de “sincerar los precios y de iniciar un nuevo modelo económico en Perú, tras épocas hiperinflacionarias que superaban el 1.000% en del IPC en los años ochenta”.
Agregó que “el cambio generó una significativa estabilización de la economía, al revertir una moneda tan devaluada como el Inti. Sin embargo, la situación generó en principio un “shock” en los peruanos sobre el precio de los productos que, con el tiempo, se fue regulando”.
El presidente Hugo Chávez también propuso un ajuste en su economía en 2008, con el lanzamiento de una nueva moneda: el Bolívar Fuerte. Con ello, se eliminaron tres ceros a la tradicional denominación del Bolívar, en medio de un panorama inflacionario de 30,9%.
Según el ministro venezolano de Finanzas de la época, Rodrigo Cabezas, la “Reconversión Monetaria” pretendía “mejorar las transacciones financieras, bancarias, e incluso de comercio exterior, y a su vez, preparar el ingreso del país en el Mercosur”.
Y aunque el efecto en principio fue de adaptación en los venezolanos para usar los nuevos billetes y monedas, el panorama fue positivo al año siguiente, ya que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) bajó a 27,1%.
México, en 1993, introdujo el Nuevo Peso, el cual le quitaba tres ceros al anterior; de tal manera que 1.000 pesos de 1980 equivalen actualmente a 1 Nuevo Peso.
Y aunque en ese momento el país no presentaba la tasa inflacionaria de 159.17% que tenía en 1987, el objetivo de Pedro Aspe Armella, secretario de Hacienda del gobierno de Salinas de Gortari, era “facilitar la comprensión de grandes cantidades de dinero”.
Fue así como la inflación llegó en 1994 a 7% y la coexistencia de las dos monedas fue posible hasta 1995.
Igualmente, casos como el de Brasil, el cual presentaba en 1994 una inflación de 2.075,90% para el momento del cambio de moneda de Cruzeiro a Reales; o como el argentino, con una inflación de 24,9% en 1992 en el momento de cambio del austral al Peso argentino, representan otros ejemplos de la estabilización económica a partir del cambio monetario en Latinoamérica.
Los analistas reconocen que la variación en la denominación de la moneda tiene, además de un efecto contable, uno cultural que influye en la percepción de los consumidores. No obstante, esta medida no es considerada como un factor influyente en la tendencia inflacionaria de un país.
José Manuel Restrepo, rector del Colegio de Estudios Superiores (Cesa), explica que la propuesta de reducir los tres ceros de la moneda solo generaría un efecto en las expectativas de inflación a la baja, sólo si se añaden otro tipo de políticas fiscales.
“En realidad, el efecto es nulo debido a que no hay una correlación directa entre los cambios de denominación de moneda y la reducción del IPC. La única ventaja en Colombia es que esta medida facilitará las transacciones comerciales y generará un efecto psicológico en los consumidores. Colombia tiene una inflación estable donde no requiere de estas políticas”, anotó.
Para Munir Jalil, economista jefe de Citibank, este tipo de medidas usualmente se han dado en países que han estado viviendo inflaciones muy fuertes, en los cuales los precios crecen tanto que la cantidad de ceros hace inmanejable las transacciones.
“Aunque el impacto será nulo, el país no necesita la medida, solo si se quiere dar un cambio estético que nos haga comparar unidades entre países. En ese sentido, Colombia esta rezagada”, afirmó.
El efecto de transición que generaría esta medida en la economía nacional, y si tendrá un impacto similar al resto de países de la región, solo se conocerá si el Senado y la Cámara de Representantes aprueban el proyecto de ley 34 de 2010, acerca del cambio de denominación de la moneda.
Avanza el proyecto del cambio del peso en Colombia
Como lo ha informado LR, el presidente Juan Manuel Santos ha defendido la propuesta del cambio de denominación del peso colombiano, con el argumento de que traería consigo facilidades de transacción comercial. “Es un proyecto que no tuvo suerte en la presentación pasada. Pienso yo que por falta de pedagogía, porque es un proyecto que realmente trae beneficios y beneficios importantes con un costo mínimo”, agregó.
Por su parte, el senador Antonio Guerra de la Espriella ha considerado que “el Presidente acertó al incluir este proyecto en la agenda económica. En la OMC hay una corriente que está invitando a los países a que recorten sus dígitos en las monedas”.
Fuente:vanguardia.com
Argentina suspende venta de monedas conmemorativas
La venta de monedas conmemorativas de oro y plata se encuentra suspendida para el público en el Banco Central de la República Argentina (BCRA) a raíz de los altos precios que experimentan a diario esos metales en el mercado mundial, mientras otros bancos del microcentro porteño directamente no ofrecen ni dan a conocer los valores de las piezas.
Así lo confirmaron a DyN fuentes del sector que compararon la situación con la restricción a la venta de divisas extranjeras que es controlada por las autoridades para impedir el atesoramiento de dólares, entre otras cosas.
En la sede de la autoridad monetaria nacional, de una lista de 33 monedas conmemorativas de oro y plata, sólo tres de plata están a la venta por valores de $ 220 y $ 270, que corresponden al vigésimo aniversario de la muerte de Jorge Luis Borges, el 25º de la Gesta de Malvinas y el Mundial de Fútbol de Sudáfrica, en el que Argentina quedó en el quinto lugar.
Incluso, según constató esta agencia en los exhibidores, entre las que tienen cartel de "suspendida" su venta se encuentran las de oro de María Eva Duarte de Perón, de la Convención Constituyente de 1994 y la de Defensa de los Derechos Humanos, que lleva en su anverso el pañuelo de las Madres de Plaza de Mayo.
Voceros del BCRA admitieron ante una consulta de DyN que uno de los factores de la suspensión de las ventas era una "cuestión estacional por los precios de los metales". Señalaron, no obstante, que otras de las causas de este freno en la comercialización de algunas piezas de colección se deba, quizás, "a que la cantidad de monedas que queda es muy poca y una parte de las ediciones debe ser guardada para tener stock".
La adquisición de las monedas conmemorativas se realiza en forma personalizada en los bancos. Para avanzar con este trámite, el cliente debe dejar todos sus datos identificativos para validar la operación en las mismas entidades.
Pero si la gestión se realiza en la sede del Central Central, puede que el coleccionista o numismático se encuentre con que el trámite sea similar al que debe realizarse para canjear un billete de $ 100. Sí, ese que hace poco entró en vigencia, el más colorido que lleva la imagen de Eva Perón en su anverso.
Los billetes de Evita no se conseguían al menos hasta el viernes pasado en la casa central del Banco Nación, donde uno de los cajeros se excusó por el faltante, aunque mostró que había conseguido uno y que lo guardaba en su billetera como un tesoro.
Los valores del oro y la plata se incrementaron constantemente a lo largo de la última década y según recientes informes del Citigroup se pronostica la continuidad del alza "en más de un 3% cada uno", durante 2013 y ante el complicado escenario económico global.
Actualmente, la onza troy de oro (31,103 gramos) está valuada en U$S 1,774 en el mercado mundial, mientras la misma medida en plata alcanzó los U$S 34,51.
Las monedas conmemorativas locales tienen un peso que va de los 25 a 27 gramos en las de plata, mientras las de oro, como las de Evita o los Derechos Humanos superan apena los 8 gramos y fueron acuñadas en 2002 y 2006, respectivamente.
En algunos bancos de la City porteña que tienen en vidriera piezas conmemorativas de alto valor monetario, entre ellas las reconocidas "argentino de oro", Krugerrand o el Sol peruano, explicaron que "ahora, sólo están en exhibición". "No podemos venderlas", puntualizaron.
Consultado por las nuevas restricciones, uno de los banqueros se limitó a indicar que "después de lo del dólar (las frecuentes medidas oficiales que restringieron la compra y venta de la moneda estadounidense), ahora esto está prohibido". Ni el banquero, ni empleados del Banco Central pudieron estimar por cuánto tiempo más se extenderá la suspensión.
Fuente:lagaceta.com.ar
Proyecto para moneda conmemorativa de la primer moneda de Argentina
Diputados del Frente para la Victoria presentaron un proyecto de ley para la acuñación de una moneda de curso legal conmemorativa del bicentenario de la primera moneda de Argentina, creada en 1813.
La iniciativa impulsada por la diputada nacional del FPV por La Pampa, María Luz Alonso, lleva además las firmas de los legisladores oficialistas Andrés Larroque, Eduardo De Pedro, Mayra Mendoza, Anabel Fernández Sagasti, Marcelo Santillán, Horacio Pietragalla Corti y Marcos Cleri.
En los fundamentos, el proyecto hace referencia a que "una de las exteriorizaciones de un país independiente es la capacidad de determinar y acuñar su propia moneda".
En tiempos en que la soberanía monetaria de los países es jaqueada por múltiples intereses económicos internacionales, Argentina está en un histórico proceso de recuperación de esa soberanía, sostiene el texto.
La iniciativa coincide con la reconstrucción de la Casa de Moneda, que depende del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas de la Nación.
Desde 2011, el organismo "retomó un camino de constante crecimiento", empleando a más de 1100 personas y generando productos de gráfica de seguridad como pasaportes, títulos de automotor, diplomas universitarios, estampillas de AFIP, cheques cancelatorios y entradas a parques nacionales.
"A 200 años de la primera moneda patria, este proyecto busca resaltar uno de los símbolos más sobresalientes de independencia y soberanía como parte de un proceso general de reconstrucción del Estado", destaca el proyecto.
Fuente:terras.com.ar
¿Puede desaparecer el dinero físico como lo conocemos hoy?
¿Puede desaparecer el dinero físico como lo conocemos hoy? ¿Tienen las monedas y billetes los días contados o es imposible que dejen de estar en circulación? Los nuevos medios de pago y el uso cada vez más habitual de las tarjetas bancarias (influido por los cambios en las formas de comprar, como a través de Internet) hacen pensar que, quizá, el dinero físico tiene fecha de caducidad.
Aunque en Suecia ya hay ciudades que han dejado de aceptar el dinero físico, donde monedas y billetes representan solo el 3% del circulante, hay que distinguir entre el uso del dinero como medio de pago o como respaldo financiero. Desde Consumer analizan algunas claves sobre el futuro del dinero 'que se puede tocar'.
Dinero virtual, dinero electrónico, e-money, pagos sin contacto... son todos términos que demuestran los enormes cambios que ha experimentado el comercio con las nuevas tecnologías en los últimos 20 años. El flujo seguro de datos a través de ordenadores domésticos y el desarrollo de software para el comercio electrónico a través de Internet o en cajeros, así como la tecnología que permite el pago con tarjeta de crédito, han cambiado para siempre nuestra forma de consumo. Hoy ya no es preciso manipular dinero para pagar facturas como la cuenta de la luz. De hecho, se estima que solo una pequeña porción del dinero en existencia en la eurozona circula en forma de monedas o billetes: el 9%, un porcentaje comparable al también moderado 7% de Estados Unidos. Esto demuestra, por una parte, que el dinero descansa sobre todo en las cajas de seguridad de los bancos de todo el mundo. Pero, sobre todo, que ya ha comenzado una etapa de reemplazo del dinero como medio de pago.
De ahí a que se cumplan las profecías que auguran el fin del dinero hay una larguísima distancia. Pero, ¿puede aparecer otro dinero? ¿Qué instrumento de cambio podría utilizar un mundo sin dinero? Para responder a esa pregunta primero hay que saber que, hasta hoy, todos los medios tecnológicos que funcionan como novedosos instrumentos de pago (dinero virtual, electrónico, etc.) no reemplazan el dinero (ni siquiera una parte de su valor), sino que certifican su existencia y ordenan su circulación.
El dinero es una medida de cambio. Es un símbolo que para aparecer y ganarse la confianza de sus usuarios como medida de valor, debe estar referenciado a otra cosa.
El caso de Suecia
En Suecia, país europeo pionero en introducir billetes en 1661, los primeros billetes se entregaban como recibo de depósitos en oro en el Banco de Estocolmo. Esta práctica despertó la confianza suficiente para que todos pudieran creer algo que hoy resulta elemental: que con un billete de determinado valor en oro, se podría adquirir cualquier otro bien que se deseara y que estuviera a la venta en Suecia, aunque el oro no estuviera allí.
Hoy ya no se piensa en cuánto trigo o cuántos camellos representan 2.000 euros para comprender el valor de los billetes. Es decir: el dinero ya no está respaldado por el valor de un bien tangible, sino que se basa en la confianza. El dinero que se utiliza (con el que se paga y el que se deposita en cuentas bancarias y se transfiere a otras) es dinero fiduciario. En efecto, se trata del modelo monetario de las principales monedas de referencia del mundo. Hoy las monedas de curso legal basan su valor simplemente en su declaración como dinero por parte del Estado, en el crédito y la confianza que inspiran y, no menos importante, en el valor que guardan respecto de otras monedas. En este sentido, es posible afirmar que, ya sea por medio del oro o por medio de una declaración por parte de un Estado soberano, el dinero está hecho de confianza.
¿Algún valor para reemplazarlo?
Todo el dinero que no se toca se puede utilizar, gracias a que se ha logrado encriptar la información necesaria para demostrar ante alguien que hay un dinero que no está en las manos del consumidor, pero sí en su cuenta bancaria listo para transferirse. Eso es el dinero electrónico (desde las tarjetas de crédito hasta los teléfonos móviles con tecnología NFC): un dinero que ha tomado la identidad de datos que circulan a través de redes computarizadas y que pueden dar la vuelta al mundo en tan solo unos segundos. Pero hablar del fin del dinero implicaría vislumbrar algún valor para reemplazarlo. Y esto es lo que aún no proveen las nuevas tecnologías. Esto es igual que decir que la mayor cantidad de billetes y monedas que descansan en las bóvedas bancarias están transportados por bits, pero estos bits no respaldan su valor. Una pregunta posible a esta altura de la era de la tecnología es si se puede especular con que algo tan intangible como la información misma pueda transformarse alguna vez en dinero, desplazarlo.
A lo largo de la historia, el dinero ha sido un medio de cambio y medida de valor representado por diferentes objetos físicos, desde granos, conchas y plumas de ave, hasta metales. Si se considera este primigenio modelo monetario, no parece que ceros y unos puedan generar tanta confianza como para convertirse en un nuevo dinero del futuro.
Si se piensa, en cambio, en el modelo monetario actual, que se basa en la afirmación de los estados y en la mera declaración de su moneda, no parece haber mucha diferencia entre un pedazo de papel y un protocolo de datos depositado puntualmente en nuestra cuenta. La clave de su éxito estará en la confianza que despierte entre los usuarios. Pero por el momento, ya se pague en efectivo, con tarjeta de crédito, de débito, cheque o por medio del ultimísimo pago sin contacto, el dinero que se gasta debe estar ahí, guardado en alguna parte.
Fuente:20minutos.es
Aunque en Suecia ya hay ciudades que han dejado de aceptar el dinero físico, donde monedas y billetes representan solo el 3% del circulante, hay que distinguir entre el uso del dinero como medio de pago o como respaldo financiero. Desde Consumer analizan algunas claves sobre el futuro del dinero 'que se puede tocar'.
Dinero virtual, dinero electrónico, e-money, pagos sin contacto... son todos términos que demuestran los enormes cambios que ha experimentado el comercio con las nuevas tecnologías en los últimos 20 años. El flujo seguro de datos a través de ordenadores domésticos y el desarrollo de software para el comercio electrónico a través de Internet o en cajeros, así como la tecnología que permite el pago con tarjeta de crédito, han cambiado para siempre nuestra forma de consumo. Hoy ya no es preciso manipular dinero para pagar facturas como la cuenta de la luz. De hecho, se estima que solo una pequeña porción del dinero en existencia en la eurozona circula en forma de monedas o billetes: el 9%, un porcentaje comparable al también moderado 7% de Estados Unidos. Esto demuestra, por una parte, que el dinero descansa sobre todo en las cajas de seguridad de los bancos de todo el mundo. Pero, sobre todo, que ya ha comenzado una etapa de reemplazo del dinero como medio de pago.
De ahí a que se cumplan las profecías que auguran el fin del dinero hay una larguísima distancia. Pero, ¿puede aparecer otro dinero? ¿Qué instrumento de cambio podría utilizar un mundo sin dinero? Para responder a esa pregunta primero hay que saber que, hasta hoy, todos los medios tecnológicos que funcionan como novedosos instrumentos de pago (dinero virtual, electrónico, etc.) no reemplazan el dinero (ni siquiera una parte de su valor), sino que certifican su existencia y ordenan su circulación.
El dinero es una medida de cambio. Es un símbolo que para aparecer y ganarse la confianza de sus usuarios como medida de valor, debe estar referenciado a otra cosa.
El caso de Suecia
En Suecia, país europeo pionero en introducir billetes en 1661, los primeros billetes se entregaban como recibo de depósitos en oro en el Banco de Estocolmo. Esta práctica despertó la confianza suficiente para que todos pudieran creer algo que hoy resulta elemental: que con un billete de determinado valor en oro, se podría adquirir cualquier otro bien que se deseara y que estuviera a la venta en Suecia, aunque el oro no estuviera allí.
Hoy ya no se piensa en cuánto trigo o cuántos camellos representan 2.000 euros para comprender el valor de los billetes. Es decir: el dinero ya no está respaldado por el valor de un bien tangible, sino que se basa en la confianza. El dinero que se utiliza (con el que se paga y el que se deposita en cuentas bancarias y se transfiere a otras) es dinero fiduciario. En efecto, se trata del modelo monetario de las principales monedas de referencia del mundo. Hoy las monedas de curso legal basan su valor simplemente en su declaración como dinero por parte del Estado, en el crédito y la confianza que inspiran y, no menos importante, en el valor que guardan respecto de otras monedas. En este sentido, es posible afirmar que, ya sea por medio del oro o por medio de una declaración por parte de un Estado soberano, el dinero está hecho de confianza.
¿Algún valor para reemplazarlo?
Todo el dinero que no se toca se puede utilizar, gracias a que se ha logrado encriptar la información necesaria para demostrar ante alguien que hay un dinero que no está en las manos del consumidor, pero sí en su cuenta bancaria listo para transferirse. Eso es el dinero electrónico (desde las tarjetas de crédito hasta los teléfonos móviles con tecnología NFC): un dinero que ha tomado la identidad de datos que circulan a través de redes computarizadas y que pueden dar la vuelta al mundo en tan solo unos segundos. Pero hablar del fin del dinero implicaría vislumbrar algún valor para reemplazarlo. Y esto es lo que aún no proveen las nuevas tecnologías. Esto es igual que decir que la mayor cantidad de billetes y monedas que descansan en las bóvedas bancarias están transportados por bits, pero estos bits no respaldan su valor. Una pregunta posible a esta altura de la era de la tecnología es si se puede especular con que algo tan intangible como la información misma pueda transformarse alguna vez en dinero, desplazarlo.
A lo largo de la historia, el dinero ha sido un medio de cambio y medida de valor representado por diferentes objetos físicos, desde granos, conchas y plumas de ave, hasta metales. Si se considera este primigenio modelo monetario, no parece que ceros y unos puedan generar tanta confianza como para convertirse en un nuevo dinero del futuro.
Si se piensa, en cambio, en el modelo monetario actual, que se basa en la afirmación de los estados y en la mera declaración de su moneda, no parece haber mucha diferencia entre un pedazo de papel y un protocolo de datos depositado puntualmente en nuestra cuenta. La clave de su éxito estará en la confianza que despierte entre los usuarios. Pero por el momento, ya se pague en efectivo, con tarjeta de crédito, de débito, cheque o por medio del ultimísimo pago sin contacto, el dinero que se gasta debe estar ahí, guardado en alguna parte.
Fuente:20minutos.es
La ‘sonrisa’ como nueva moneda local
En las tiendas de Estados Unidos siempre te reciben con una sonrisa pero ahora, además, podrás pagar con ella. A partir del próximo 1 de noviembre los poco más de 80.000 habitantes de la ciudad de Champaign, en Illinois, podrán abonar sus compras con ‘Sonrisas’ (smiles, en inglés), una nueva moneda local alternativa al dólar emitida por el ayuntamiento para impulsar el consumo ante la severa crisis que vive el pequeño comercio local.
Una ‘Sonrisa’ equivaldrá a un dólar y su implantación como moneda para el comercio en Champaign irá acompañada de grandes ofertas y descuentos en las más de 40 restaurantes y pequeños comercios de todo tipo de productos y servicios que ya se han sumado a la iniciativa. Eso sí, únicamente podrán disfrutar de ellas quienes paguen en efectivo con los nuevos y coloridos billetes de una, cinco y 20 ‘Sonrisas’.
Según los promotores de la iniciativa, la empresa municipal UC Smiles, esta es la única manera que los comerciantes locales tienen de luchar contra la invasión de las franquicias y las grandes superficies, cuya recaudación no revierte directamente en la economía local. “Cada vez que se abre un supermercado Wal-Mart se pierden 150 puestos de trabajo en nuestro condado y una cuarta parte de los beneficios de estas tiendas sale del estado”, aseguran.
Además, defienden que “históricamente las monedas locales han servido para impulsar la economía” y ponen como ejemplo la ‘Urbana Money’, un dinero inventado por la Asociación Urbana de Comercio de Illinois para mantener la economía estatal viva cuando cerraron todos los bancos por culpa de la Gran Depresión de 1929.Los partidarios de las ‘Sonrisas’ aseguran que se moverá más dinero en la comunidad y que se crearán nuevos puestos de trabajo. También esgrimen que la compra de productos locales tendrá efectos positivos para el medio ambiente reduciendo el transporte de productos por carretera “ya que las zanahorias de Champaign no necesitan viajar 3.000 kilómetros para acabar en tu plato”.
La economía doméstica de las familias locales será otra de las grandes beneficiadas por esta iniciativa ya que los artículos elaborados en la ciudad tienen un coste neto inferior y el uso de los nuevos billetes reducirá el número de operaciones con tarjetas de crédito “con el ahorro en comisiones y costes que esto supone”.
Sólo en Estados Unidos hay en circulación más de 100 sistemas monetarios alternativos al dólar. El estado de Massachusetts tiene los ‘Berkshares’; la ciudad de Davis –en California–, los Davis Dollars; e incluso en la capital, Washington DC, se puede pagar con Potomacs.
El más exitoso de estos sistemas es el BerkShare, con un uso muy extendido en una amplia región del estado de Massachusetts. Sólo en 2011 más de 2.7 millones de personas realizaron transacciones comerciales con esa moneda alternativa en alguno de los 400 establecimientos que la aceptan.Sin embargo, las iniciativas monetarias locales de EEUU no son un caso único. De acuerdo con estimaciones de los investigadores de la Universidad de Sheffield, en la actualidad en 76 países de todo el mundo funcionan 234 sistemas monetarios alternativos.
En 2009, el profesor de Economía de la Universidad de Connecticut James Stodder publicó un estudio sobre la influencia de las monedas locales en la economía nacional y concluyó que estas divisas ayudan a mantener la estabilidad macroeconómica en aquellos países con un sistema bancario desarrollado y en los que la mayoría de sus ciudadanos tienen acceso a internet.
Fuente:lainformacion.com
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
-
La Royal Canadian Mint ha lanzado una nueva moneda de $ 2 para conmemorar el fallecimiento de la recientemente fallecida jefa de estado de C...
-
El conocimiento de la numismática centroamericana por parte de las compañías de Certificación, son un problema que en algunos caso es de es...
