Los arqueólogos realizaron un hallazgo inexplicable durante una excavación en un castillo de la isla de Okinawa (Japón).
Según las autoridades locales, se descubrieron diez monedas de cobre en el castillo de Katsuren. Cuatro de ellas llevan grabadas lo que parecen ser las caras de emperadores romanos, por lo que se estima que fueron acuñadas en el siglo IV.
Las antiguas monedas miden entre 1,6 y 2 centímetros de diámetro y fueron encontradas en una capa geológica que data de los siglos XIV o XV. También se hallaron piezas de cerámica china en la misma capa geológica.
Este importante hallazgo contribuirá al estudio de la historia del mundo, incluyendo la del oeste de Asia y la de Occidente”, declaró un funcionario del consejo de educación de la ciudad a The Asahi Shimbun.
Otra de las ‘exóticas’ monedas, encontrada en otra capa geológica, tiene inscritas letras árabes, lo que hizo creer a los expertos que se trata de una moneda del Imperio otomano, probablemente hecha en el siglo XVII. Las otras cinco monedas aún no han sido identificadas y todavía se están analizando.
“Este importante hallazgo contribuirá al estudio de la historia del mundo, incluyendo la del oeste de Asia y la de Occidente” declaró un funcionario del consejo de educación de la ciudad a The Asahi Shimbun, tal y como recogió el sábado la agencia Sputnik.
Fuente:entrelineas.com.mx
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Recuperan una importante moneda romana robada
Entre los años 29 y 19 antes de Cristo tuvieron lugar las guerras de astures y cántabros contra el Imperio romano. Para conmemorarlas, se acuñaron monedas con la efigie del emperador Augusto. Una de esas piezas, única, fue a parar a Nueva York, luego a Madrid, después a un receptador y ahora a la Policía.
La moneda era la pieza más preciada de la colección de monedas robadas a un empresario madrileño, ya jubilado, y que guardaba en su casa junto otras 866 que, en conjunto, tienen un valor de 600.000 euros, según la estimación que su propietario hizo a la Policía cuando denunció su sustracción. Con negocios de importación y exportación, este coleccionista, como ha explicado hoy la Policía en rueda de prensa, adquirió en 2002 en Nueva York la moneda conmemorativa de las guerras cántabras por 30.000 euros y la incorporó al resto. No era un coleccionista "compulsivo" y su intención era incluirlas en un catálogo para su estudio y contribuir así a enriquecer el patrimonio cultural.
Su deseo se tuvo que posponer porque en abril del pasado año uno o varios individuos realizaron un butrón por un tragaluz de la azotea de la vivienda de este empresario, ubicada en el centro de Madrid, y accedieron por el falso techo de escayola a la casa. Forzaron la caja de seguridad y algunos armarios y se apoderaron de la colección, pero también de joyas de gran valor, calzadores de oro, relojes de señora con diamantes y brillantes ...
Un "importante éxito" para los delincuentes y un "desvalijo total", como ha dicho a la prensa el jefe de la Brigada de Patrimonio de la Policía Nacional, cuyos agentes han recibido la felicitación de su director general, Ignacio Cosidó, por la recuperación de las monedas. El coleccionista denunció el robo, pero la inspección ocular no aportó indicios para identificar al autor. Las primeras sospechas se centraron en la cuadrilla de operarios que días antes trabajaron en una obra de reforma en la casa, pero los interrogatorios y la investigación tampoco arrojaron luz. Gracias a que el dueño tenía las monedas clasificadas en un CD, la Policía pudo llevar a cabo una labor de difusión nacional e internacional para intentar recuperar el botín.
Al parecer, las monedas fueron a parar a un receptador, un joyero de Madrid propietario de tres establecimientos de compraventa de oro, que llegó a decir que había comprado las monedas por 15.000 euros. Tras fracasar en su intento de "colocarlas" en el mercado madrileño de antigüedades y a coleccionistas, decidió probar suerte en Barcelona y el pasado 5 de diciembre consiguió que una casa de subastas dedicada a la numismática le aceptara 204 monedas. Pero tampoco logró su objetivo, porque tras diversas gestiones de los agentes de la Jefatura de Barcelona se identificó al receptador y pudo recuperarse en una de sus tiendas de compraventa de oro gran parte del botín. El resto, las entregó de forma voluntaria.
Sin rastro de las joyas
De las joyas, ni rastro. Probablemente, su recorrido haya sido distinto y hayan podido terminar en un fundición de oro. En cualquier caso, el receptador, que fue detenido, no ha querido desvelar quién le aportó las monedas y sólo ha declarado que las recibió en depósito para tasarlas. Sin embargo, algunas de ellas las había introducido en aceites y otros compuestos químicos, algo que no hubiera hecho alguien que simplemente fuera el depositario, advierte la Policía.
Los agentes prosiguen la investigación para descubrir al autor o autores del robo, pero los responsables policiales no han querido aportar más detalles y se han limitado a señalar que, "quizá, las gestiones van bien encaminadas". El propietario de la colección ha dado autorización para que la Policía exponga las monedas a los medios de comunicación gráficos, pero cuando vuelva de su viaje podrá llevarse las piezas a su casa.
Su colección forma parte ya de las estadísticas policiales. Con su recuperación, son ya las 32 operaciones que la Brigada de Patrimonio ha llevado a cabo desde primeros de 2012 y hasta ahora, con un balance de 42 detenidos. Esta moneda única ya puede codearse con otras joyas recuperadas por la Policía en este tiempo, con nada más y nada menos que el Códice Calixtino o una tabla flamenca del siglo XV.
Fuente:abc.es
Encuentran un conjunto de monedas de la época de Nerón
Los últimos hallazgos en el parque arqueológico Torreparedones son un importante conjunto numismático de la época de Nerón, restos de un casco de gladiador y una inscripción, en la excavación arqueológica puntual que se ha realizado en el entorno del foro. El arqueólogo municipal José Antonio Morena, que ha acompañado a la alcaldesa, María Jesús Serrano, durante su presentación, ha explicado que las siete monedas de época de Nerón "son un pequeño tesoro".
Se trata de 1 as y 6 dupondios de oricalco, acuñadas en los años 66-67 despúes de Cristo, en la ceca de Lugdunum, actual Lyon (Francia). Añade que no estuvieron en circulación .
Con respecto a las piezas de bronce que pertenecen a una máscara facial de un casco de gladiador, "estaba guardada con las monedas y seguramente en el foro, en días señalados se celebrarían juegos para recordar el pasado militar de los fundadores de la colonia romana". Por último, el epígrafe menciona a un ciudadano romano de Ituci llamado Lucius Cornelius Campanus que fue sacerdote de la Dea Salus. "La placa de mármol conmemoraba la construcción de un edificio o una escultura en el foro de la ciudad, que pagó a su costa". El profesor Angel Ventura la fecha en el segundo cuarto del siglo I. Este tipo de piezas ilustran sobre los personajes que vivieron allí hace dos mil años. Aunque todavía sigue siendo una incógnita el nombre de la ciudad.
Por su parte, la alcaldesa recordó que Torreparedones está suponiendo una generación de empleo a corto lazo, ya que a lo largo de esta excavación puntual se han generado 431 contratos, lo que ha supuesto 6.465 jornales, de ellos 166 mujeres y 265 hombres. Por lo que Torreparedones no es sólo restos arqueológicos, supone generar empleo a corto plazo y "diversificar la economía a largo plazo, de este importante enclave del que sólo se lleva excavado un 5%". Añadió que ahora comienza el Profea, que corresponde a los planes de empleo y que va a suponer invertir en el yacimiento y generar empleo, unos 188.000 euros. Se llevará a cabo la adecuación de los accesos al centro de interpretación y todo el entorno de la necrópolis.
Fuente:diariocordoba.com
Hallan moneda para burdeles romanos en Inglaterra
Una ficha romana (spintria) que fue utilizada probablemente por los soldados para poder pagar el tener relaciones sexuales en los burdeles ha sido descubierto en las orillas del río Támesis.
Hecha de bronce, y más pequeña que una moneda de diez peniques, la pieza representa a un hombre y una mujer ocupados en un acto íntimo.
Los expertos creen que es el primer ejemplo de este tipo que se encuentra en Gran Bretaña. Ha estado preservada en el lodo durante casi 2.000 años, hasta que fue descubierta por un arqueólogo aficionado con un detector de metales.
En el reverso de la ficha se halla el número XIIII, el cual, los historiadores dicen, podría indicar que el titular entregó más de 14 monedas romanas pequeñas llamadas ases para comprar sexo. Esto habría sido el equivalente a un día de salario de un obrero en el siglo I d. C.
El titular entonces habría tomado la ficha en uno de los muchos burdeles deLondinium para entregarla a una esclava sexual a cambio de realizar el acto representado en la misma.
La ficha fue encontrada por el pastelero Regis Cursan, de 37 años, quien hizo el descubrimiento cerca de Putney Bridge en el oeste de Londres.
Él le dijo al Daily Mail: "El día que hice el hallazgo estaba muy baja la marea y llovía a cántaros. Al principio pensé que era una moneda romana, debido al grosor y al diámetro.
"Cuando frotaba la arena del artefacto, la primera cosa que vi fue el número en un lado y lo que pensé que era una diosa en el otro. Poco sabía en ese momento que era, en realidad, una rara ficha de un burdel romano. Encontrar algo como esto es un descubrimiento verdaderamente emocionante".
La ficha ha sido donada al Museo de Londres, donde se exhibirá durante los próximos tres meses. La conservadora Caroline McDonald dijo: "Este es el único ejemplo de su tipo que se encuentra en Gran Bretaña. Cuando nos dimos cuenta que era una imagen atrevida tuvimos un poco de risa, pero también hay una historia triste detrás de ella, dado que las prostitutas eran esclavas. Y esto tiene resonancia con el Londres moderno de hoy en día, porque la gente todavía se vende en el comercio sexual".
El objeto, que data alrededor del siglo I d. C., estuvo protegido de la corrosión por el barro. Fichas similares han sido encontradas en otras partes del Imperio Romano, pero esta es la primera vez que una de ellas ha sido descubierta en el Reino Unido.
Algunos historiadores creen que los romanos inventaron la prostitución en el sentido moderno.
La misma desempeñó un papel importante en la economía del imperio, al obligarse a las trabajadoras sexuales a registrarse ante las autoridades locales, e incluso pagar impuestos.
Por su parte, en Daily Mail se aduce que los historiadores creen que el uso de una imagen específica era necesaria porque muchas de las esclavas del burdel no tenían un conocimiento fluído del latín y necesitaban de una imagen para conocer qué servicio requería su cliente.
Asimismo se cree que la ficha con la imagen simbólica era una forma de asegurar que ningún dinero de los clientes iba a parar directamente a las prostitutas.
Los expertos afirman que también era ilegal tomar monedas romanas en los burdeles durante el periodo del emperador Tiberio, ya que llevaban su imagen.
Poco se sabe sobre los prostíbulos romanos en Gran Bretaña, pero se estima que los hubo disponibles a la vez de hombres y mujeres prostituidos. Los arqueólogos han encontrado dificultades para identificar los edificios-burdel, ya que no tienen características distintivas, aunque se cree que existieron cerca de los baños romanos.
Por último, los expertos barajan la posibilidad de que fuera una ficha de juego, si bien sería también un ejemplar único en Gran Bretaña.
Hecha de bronce, y más pequeña que una moneda de diez peniques, la pieza representa a un hombre y una mujer ocupados en un acto íntimo.
Los expertos creen que es el primer ejemplo de este tipo que se encuentra en Gran Bretaña. Ha estado preservada en el lodo durante casi 2.000 años, hasta que fue descubierta por un arqueólogo aficionado con un detector de metales.
En el reverso de la ficha se halla el número XIIII, el cual, los historiadores dicen, podría indicar que el titular entregó más de 14 monedas romanas pequeñas llamadas ases para comprar sexo. Esto habría sido el equivalente a un día de salario de un obrero en el siglo I d. C.
El titular entonces habría tomado la ficha en uno de los muchos burdeles deLondinium para entregarla a una esclava sexual a cambio de realizar el acto representado en la misma.
La ficha fue encontrada por el pastelero Regis Cursan, de 37 años, quien hizo el descubrimiento cerca de Putney Bridge en el oeste de Londres.
Él le dijo al Daily Mail: "El día que hice el hallazgo estaba muy baja la marea y llovía a cántaros. Al principio pensé que era una moneda romana, debido al grosor y al diámetro.
"Cuando frotaba la arena del artefacto, la primera cosa que vi fue el número en un lado y lo que pensé que era una diosa en el otro. Poco sabía en ese momento que era, en realidad, una rara ficha de un burdel romano. Encontrar algo como esto es un descubrimiento verdaderamente emocionante".
La ficha ha sido donada al Museo de Londres, donde se exhibirá durante los próximos tres meses. La conservadora Caroline McDonald dijo: "Este es el único ejemplo de su tipo que se encuentra en Gran Bretaña. Cuando nos dimos cuenta que era una imagen atrevida tuvimos un poco de risa, pero también hay una historia triste detrás de ella, dado que las prostitutas eran esclavas. Y esto tiene resonancia con el Londres moderno de hoy en día, porque la gente todavía se vende en el comercio sexual".
El objeto, que data alrededor del siglo I d. C., estuvo protegido de la corrosión por el barro. Fichas similares han sido encontradas en otras partes del Imperio Romano, pero esta es la primera vez que una de ellas ha sido descubierta en el Reino Unido.
Algunos historiadores creen que los romanos inventaron la prostitución en el sentido moderno.
La misma desempeñó un papel importante en la economía del imperio, al obligarse a las trabajadoras sexuales a registrarse ante las autoridades locales, e incluso pagar impuestos.
Por su parte, en Daily Mail se aduce que los historiadores creen que el uso de una imagen específica era necesaria porque muchas de las esclavas del burdel no tenían un conocimiento fluído del latín y necesitaban de una imagen para conocer qué servicio requería su cliente.
Asimismo se cree que la ficha con la imagen simbólica era una forma de asegurar que ningún dinero de los clientes iba a parar directamente a las prostitutas.
Los expertos afirman que también era ilegal tomar monedas romanas en los burdeles durante el periodo del emperador Tiberio, ya que llevaban su imagen.
Poco se sabe sobre los prostíbulos romanos en Gran Bretaña, pero se estima que los hubo disponibles a la vez de hombres y mujeres prostituidos. Los arqueólogos han encontrado dificultades para identificar los edificios-burdel, ya que no tienen características distintivas, aunque se cree que existieron cerca de los baños romanos.
Por último, los expertos barajan la posibilidad de que fuera una ficha de juego, si bien sería también un ejemplar único en Gran Bretaña.
Fuente:historiayciencia.es
Encuentran en Francia tesoro de monedas romanas
Miles de monedas romanas fueron halladas en un campo de L’Isle-Jourdain, al oeste de Toulouse (suroeste de Francia), meses después de que rastreadores voluntarios encontraran en la superficie decenas de monedas, anunciaron este lunes los servicios arqueológicos.
Las monedas de bronce de este tesoro fueron acuñadas entre 290 y 310 de nuestra era en Roma, Londres, Lyon (centro de Francia), Cártago o Tréveris (en la actual Alemania), según los primeros elementos de la investigación. Estaban enterradas en tres ánforas.
Durante el fin de semana de la fiesta católica de Todos los Santos fueron desenterradas y puestas a buen recaudo, dijo el conservador regional de arqueología, Michel Vaginay.
“Es un descubrimiento importante en la medida en que no es frecuente hallar objetos de este tipo y en esta cantidad de ese periodo”, dijo a la AFP.
Dos rastreadores voluntarios informaron a principios de año a los servicios de arqueología que habían realizado búsquedas en los alrededores de L’Isle-Jourdain.
Estos dos voluntarios habían visto en una publicación de los años 1990 la mención de que se habían hallado en ese mismo campo algunas monedas romanas y diversos objetos. Encontraron entonces 250 piezas en el campo arado, hallazgo que señalaron a los servicios arqueológicos.
Estos servicios convinieron con el propietario del terreno y el granjero que dejarían pasar la cosecha de maíz y que se organizaría una excavación “porque sospechábamos que con 250 monedas en la superficie, debía quedar algo debajo y no queríamos arriesgarnos a que fuese dilapidado por los rastreadores clandestinos”, indicó Vaginay.
Durante meses, los arqueólogos rezaron por que la noticia no se filtrara.
Luego de la cosecha, los sondeos revelaron la presencia de tres ánforas, dos de unos 80 centímetros y otra de 40 cm, repletas de monedas.
Las monedas de bronce de este tesoro fueron acuñadas entre 290 y 310 de nuestra era en Roma, Londres, Lyon (centro de Francia), Cártago o Tréveris (en la actual Alemania), según los primeros elementos de la investigación. Estaban enterradas en tres ánforas.
Durante el fin de semana de la fiesta católica de Todos los Santos fueron desenterradas y puestas a buen recaudo, dijo el conservador regional de arqueología, Michel Vaginay.
“Es un descubrimiento importante en la medida en que no es frecuente hallar objetos de este tipo y en esta cantidad de ese periodo”, dijo a la AFP.
Dos rastreadores voluntarios informaron a principios de año a los servicios de arqueología que habían realizado búsquedas en los alrededores de L’Isle-Jourdain.
Estos dos voluntarios habían visto en una publicación de los años 1990 la mención de que se habían hallado en ese mismo campo algunas monedas romanas y diversos objetos. Encontraron entonces 250 piezas en el campo arado, hallazgo que señalaron a los servicios arqueológicos.
Estos servicios convinieron con el propietario del terreno y el granjero que dejarían pasar la cosecha de maíz y que se organizaría una excavación “porque sospechábamos que con 250 monedas en la superficie, debía quedar algo debajo y no queríamos arriesgarnos a que fuese dilapidado por los rastreadores clandestinos”, indicó Vaginay.
Durante meses, los arqueólogos rezaron por que la noticia no se filtrara.
Luego de la cosecha, los sondeos revelaron la presencia de tres ánforas, dos de unos 80 centímetros y otra de 40 cm, repletas de monedas.
Fuente:notisitema.com
Historia: La inflación en Roma
Se dicen que hay que estudiar la historia para no cometer los mismos errores un ejemplo es que existe la creencia comúnmente aceptada que carga las culpas de la caída del Imperio Romano sobre las tribus germánicas, que, bárbaras, harapientas e iletradas como eran, tomaron al asalto una sociedad refinada, culta y próspera.
Pero una de Las verdaderas causas del fin de Roma como Imperio y, lo que es más importante, como civilización no fueron los bárbaros, si no los propios emperadores romanos, que dinamitaron su propio mundo aplicando recetas económicas que hoy nos resultan muy familiares, como muestra un articulo de la pagina Historias sin historietas.
En el invierno del año 211, el emperador Septimio Severo se encontraba en la provincia de Britania peleándose con los pictos. Entonces se puso malo y se murió; pero antes reunió a sus dos hijos, Caracalla y Geta, junto a su lecho de muerte y les dio un último consejo para gobernar el inmenso imperio que les legaba: "Vivid en armonía, enriqueced al ejército, ignorad lo demás". Caracalla prometió cumplirlos, pero pronto se olvidó del primero de los preceptos y liquidó a su hermano para poder mandar él solito.
Con Caracalla empieza la decadencia de Roma. Haciendo caso a su padre, subió un 50% la paga de los soldados y se metió en nuevas guerras. Para financiar la cosa dobló los impuestos sobre las herencias. Pero no fue suficiente, por lo que decidió devaluar la moneda: así, de paso, se podía permitir caprichos como las faraónicas termas que llevan su nombre, y cuya sala principal es más grande que el San Pedro del Vaticano.
En el siglo III no existían el papel moneda ni la máquina de imprimir billetes, así que las devaluaciones atacaban directamente al metal. Lo que se hacía era malear el metal noble mezclándolo con otros menos valiosos. El objetivo de los gobernantes que así mal gobernaban era acuñar y gastar más. Caracalla pensaba que si quitaba un poquito de plata a las monedas nadie lo notaría, y él podría multiplicar a placer el dinero existente. Se trataba, en definitiva, de algo bueno para todos.
Para continuar leyendo ir a Historia sin historietas
¿Monedas porno?
Según la mayoría de historiadores, la sociedad romana era muy promiscua y liberal; las relaciones sexuales fuera de la pareja eran consideradas totalmente normales y en general, para los ciudadanos libres, existía una gran libertad sexual.
Tal era la normalidad con la que trataban estos temas, que no se vio sólo reflejadas en pinturas y mosaicos, sino que contaban también con una moneda cuya cara reflejaba imágenes de alto contenido sexual, la Spintria.
La Sprintia era una desconocida moneda de la antigua Roma que se utilizaba para pagar en los burdeles y a las prostitutas callejeras del Imperio Romano.
Estas curiosas monedas tenían diferentes valores, y cada una de ellas contaba en una de sus caras con una escena sexual explícita y, en la otra, el valor de la misma. Estos dibujos tenían una función primordial para los extranjeros que visitaban Roma y quisieran solicitar favores sexuales, ya cada moneda se identificaba con un servicio sexual que proporcionaban las prostitutas, y, dependiendo del servicio que quisieran, tenían que dar a la mujer una moneda u otra. De esta forma se facilitaban las transacciones por favores sexuales y se superaba la barrera idiomática.
Otros historiadores no apuntan a este uso, ya que no se habrían encontrado ninguna de estas monedas en antiguos burdeles romanos, si no que apuestan porque este conjunto de monedas podrían pertenecer a una colección privada de tipo cómico que guardaba el emperador Tiberio y que serían utilizadas para un juego sexual de la época.
Ocho siglos de historia monetaria

El alcoyano Juan Carlos Miró, en colaboración con el madrileño Carlos Castán, acaba de presentar en la capital de España el primer tratado monográfico que se edita sobre la numismática en la República y el Imperio Romano, una auténtica enciclopedia que, recién estrenada, ya ha despertado interés internacional, con volúmenes distribuidos en los Países Bajos y Portugal. De hecho, el prólogo está en castellano, inglés y portugués.
Esta publicación, según explica Miró, que es vicepresidente de la Asociación Española de Numismáticos Profesionales, sintetiza la historia de la moneda romana, desde la época etrusca en el siglo IV antes de Cristo, hasta la caída del impero con Rómulo Augusto, en el V después de Cristo. "Es una monografía, que evidentemente interesa a unas personas muy concretas, pero hemos evitado hacer un libro complicado, para que sea accesible al aficionado, al curioso y al que quiera iniciarse", explica.
Miró hace hincapié en que la época romana es muy compleja desde el punto de vista numismático, ya que se prolonga durante ocho siglos, mientras que "la peseta únicamente duró desde 1868 hasta 2001. Es un dato que puede contribuir a situar la enorme dimensión de la época de la moneda romana". Aparte, el experto subraya que se trata de una publicación "novedosa" en el sentido que es "la primera que abarca el período romano en su conjunto. Hasta ahora sólo había tratados del estilo de "La moneda en la época de Trajano", pero nada con una perspectiva global". De todas formas, agrega que no se ha pretendido hacer una recopilación sistemática de la moneda romana, "lo cual requeriría doce volúmenes" sino una aproximación.
Aún así, las cifras son importantes, pues se han documentado 2.000 monedas, incluso con sus precios actualizados de cotización en euros, y con más de 1.000 fotografías. Aparte, se recapitulan las acuñaciones de más de 20 emperadores y tiranos, en muchos casos inéditas.
Es, precisamente, en este apartado, donde radica uno de los aspectos más llamativos del libro. Por ejemplo, se documentan las monedas de Sponsiano, un emperador que reinó 3 semanas allá por el año 259; éste acuñó un áureo del que hay "muy pocos ejemplares" y que en la actualidad se cotiza a 30.000 euros por unidad. Algo parecido ocurre con el emperador Dacatiano, que apenas reinó un mes. También se recogen las monedas de la emperatriz Poppea, segunda esposa de Nerón, que la mató de una patada en el vientre. En este caso, sus años de matrimonio le valieron la acuñación de diferentes monedas.
Aparte, la publicación configura un auténtico compendio de sestercios y denarios, las monedas más populares durante siglos y que también han configurado la base del sistema actual.
Fuente:www.diarioinformacion.com
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